Planeta Tierra

"El animal más peligroso que conozco es el hombre" (Jonny Keeling)

Ni arte ni cultura

Cierto que las corridas de toros llevan celebrándose muchos años pero ese no es motivo para seguir celebrándolas. Todas las fiestas se han ido adaptando a la sociedad, en Reino Unido, por ejemplo, antes era una fiesta encerrar a un oso en una jaula y ver como varios perros le atacaban hasta matarlo pero se acabó prohibiendo por ser cruel con los animales, las corridas de toros son similares, la gente va a ver como varios hombres atacan con banderillas y espadas a un toro que se está desangrando, ¿hay algo de arte o cultura en eso?

La vida del toro bravo

Tras ser separado de su madre, los marcan con fuego y separan a machos de hembras, los machos empiezan a meterlos en plazas para torearlos con picadores, a los cinco años son enviados a la corrida de toros (es una edad muy joven para un animal que puede vivir hasta 20 años) hay muy pocas posibilidades de que el toro salga vivo de la plaza, pero si eso ocurriera, pasaría el resto de su vida como semental.

Muchos ex-toreros reconocidos han informado que a los toros se los debilita intencionalmente golpeándolos en los riñones y colgándoles pesas alrededor del cuello durante varias semanas antes de la lucha.1 La Fundación Brigitte Bardot, un grupo francés que se opone a las corridas de toros, describe otros métodos utilizados para el debilitamiento de los toros: "La mayoría de las veces los animales entran al ruedo ciegos porque se los deja en la oscuridad durante 48 horas" antes del enfrentamiento. "Luego la gente golpea con bolsas de arena la cabeza del animal—por mucho tiempo y violentamente—para privar (al toro) de (sus) sentidos..."

 

 

Mantener la raza

Una típica excusa empleada por los taurinos para apoyar esa tortura es que sin esta "fiesta" la raza (no es una especie, es una raza de toro) de toro bravo desaparecería y con ellos desaparecería también las dehesas, que es el ecosistema donde se cría a los toros bravos... pero no son más que excusas.

 

1º La extinción del toro bravo no afectaría a ninguna otra especie pues es un animal que no se encuentra en estado salvaje y por lo tanto no sería una perdida grave a nivel ecológico pero si se quiere mantener recordemos que existen santuarios y centros de recuperación de especies.

2º Las dehesas se pueden mantener como reservas naturales, no es necesario que haya toros bravos en ellas para poder protegerlas.

Otras víctimas

Los toros no son las únicas víctimas de la plaza. Los caballos sufren graves cornadas, sí, es cierto que los caballos de los picadores llevan protección pero ¿realmente crees que eso que llevan detendrá la fuerza de un animal tan grande, fuerte y resistente como el toro bravo?